Se intenta descontaminar, pero sin dejar de contaminar? Según sus datos, la principal planta de Ercros en Flix usa la electrólisis de cloro y sosa y emplea la tecnología de cela de mercurio.El mercurio es insoluble en agua y soluble en ácido nítrico. Cuando aumenta su temperatura produce vapores tóxicos y corrosivos, más pesados que el aire. Es dañino por inhalación, ingestión y contacto. Producto muy irritante para la piel, ojos y vías respiratorias.
Ademas de contaminar la atmosfera y el agua del rio Ebro, Ercros también necesita un vertedero.
El vertedero que usa Ercros en Flix tiene material radiactivo.Un análisis encargado a un laboratorio francés constata que los restos de material del vertedero municipal de Flix que gestiona la empresa Ercros contienen elementos radiactivos, y que éstos son similares a los detectados en el margen del río Ebro, frente a la planta de la empresa.
La empresa Ercros, que gestiona la instalación, ha acumulado durante años entre 200.000 y 360.000 toneladas de residuos, aproximadamente en el lecho y la orilla del río Ebro, procedentes del complejo químico que tiene en Flix.
El municipio de Flix ostenta un verdadero récord mundial que lo ha hecho famoso en las revistas científicas especializadas: varios estudios han hallado en sus habitantes los más altos niveles de hexaclorobenceno (HCB) jamás descritos en seres humanos. El HCB es una sustancia organoclorada altamente tóxica, que se está intentando erradicar en todo el mundo debido a sus efectos perniciosos sobre la salud.
"La peligrosidad del hexaclorobenceno ha llevado a incluir este compuesto en la lista de las 12 sustancias que se pretenden erradicar completamente de la faz de la Tierra, juntamente con las dioxinas, los PCB, el DDT y otros contaminantes orgánicos persistentes, según establece el denominado convenio de Estocolmo (véase el suplemento de Salud de EL PAÍS del martes 15 de enero de 2002)."
El primer estudio que desveló lo que ocurría en Flix se publicó en 1994 en la revista International Journal of Cancer. Este trabajo indicaba que los análisis realizados en 1989 y en 1992 ponían de manifiesto que la atmósfera de la localidad presentaba unos niveles de HCB unas 1.000 veces superiores a los normales.
En 1999 se publicó un revelador artículo en el número de marzo-abril de la revista Archives of Environmental Health, firmado por 11 investigadores entre los que destacan Jordi Sunyer, María Sala y Nuria Ribas, del Instituto Municipal de Investigaciones Médicas, de Barcelona (IMIM), y Joan Grimalt, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Esta vez se estudiaba una población global de 1.800 habitantes, y se detectaba que los habitantes de Flix 'tienen los mayores niveles de HCB jamás descritos'.
Los investigadores dicen que los peces del embalse de Flix no son aptos para el consumo:Una de las vías de incorporación del HCB identificadas fue el consumo de peces obtenidos en la localidad.
Jordi Sunyer, epidemiólogo del IMIM y uno de los autores de estos trabajos, considera que 'los peces del embalse de Flix no son aptos para la alimentación humana, y su consumo debería prohibirse'.
Una vez se incorpora al organismo, el HCB se acumula en la grasa, y su eliminación es muy lenta: la excreción diaria supone menos del 0,05% de la cantidad acumulada en la grasa de las personas, según indica un trabajo publicado en el año 2000 en Environmental Health Perspectives. Esta acumulación comporta que los individuos contaminados sigan estándolo durante mucho tiempo.
En el conjunto de la población sólo se perciben 'trastornos menores', agrega Sunyer, como 'alteraciones en el funcionamiento de la tiroides' descritas por estos investigadores, cuyas consecuencias están por determinar, aunque pueden tener efectos neurológicos, sobre todo en la población infantil.
Los niños nacidos en Flix centran actualmente la atención de los científicos:
Muestras de bebés nacidos entre 1997 y 1999 revelan que todos los recién nacidos ya presentan niveles detectables de HCB y de DDE (el metabolito resultante de la 'descomposición' del DDT) que se han incorporado al feto a través de la placenta.
Los investigadores han comprobado que la exposición intrauterina a HCB reduce el crecimiento del feto. Posteriormente, los niños seguirán incorporando HCB y otros compuestos a través de la lactancia materna, pero Sunyer añade que aun así las pruebas neuroconductuales realizadas indican que 'los beneficios de la lactancia materna compensan los problemas neurológicos que pueda causar el HCB en cuanto al desarrollo cognitivo'.
Jordi Sunyer y Núria Ribas son investigadores del Instituto Municipal de Investigaciones Médicas (IMIM) de Barcelona y han estudiado los efectos que produce el DDE, un metabolito del DDT, sobre un grupo de 100 niños de la zona de Flix, el otro punto negro del Ebro. Y sus resultados dejan poco margen a las dudas. Los niños que recibieron mayores dosis de DDE en su vida fetal han resultado tener una menor madurez mental y psicomotriz a los 13 meses de vida. Y eso que se trata de niños nacidos entre 1997 y 1999, mientras que la fábrica establecida en Flix, la empresa Ercros, dejó de fabricar DDT en 1971. La moraleja está clara: el DDT es tan persistente que sus efectos se manifiestan 30 años después e incluso en otra generación, pero seguimos contaminando.
En 2004 los altos cargos decidieron seguir poniendo tapones en las denuncias sobre la contaminación de la emprea ERCROS en Flix:
"BARCELONA, 28 de septiembre de 2004 (EUROPA PRESS)
El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) ha anulado por motivos formales una sanción administrativa de 1.515 euros contra la empresa Ercros por los vertidos contaminantes arrojados al río Ebro, a su paso por el municipio de Flix (Tarragona).
La Sección Tercera de la Sala de lo Contencioso-administrativo del TJSC ha estimado el recurso interpuesto por la empresa química contra la resolución acordada por la Confederación Hidrográfica del Ebre (CHE), el 29 de junio de 2000, por la que se sancionaba a Ercros por los daños causados al dominio público por dicho vertido."
Todo tribunal, toda administración y toda persona esta mandada por el Gobierno, el cual utiliza toda empresa para combatir el tema económico. Las sanciones pueden alcanzar un valor infinito, pero se puede observar de manera lógica que una sanción no resuelve ni la más diminuta contaminación.
¿Donde esta la esmentada descontaminación de hace 2 años?
Las noticias nos asustan del mismo modo que nos tranquilizan llegando al olvido del terror.
Seguimos y seguiremos vendiendo nuestra vida, nuestra tierra y agua con otras vidas en ella, a cambio de dinero, sin pensar en nuestras futuras vidas. ¿O NO?
miércoles, 6 de enero de 2010
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